Cartera
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Criterios

Lo que Cartera verifica en un programa público

Cómo el dinero estatal y las aceleradoras deciden qué empresas se construyen.

Convocatorias, montos y quién queda seleccionado

Cartera cubre aceleradoras, fondos públicos y el ecosistema emprendedor chileno. Eso significa mirar de cerca las convocatorias de CORFO y los programas de Start-Up Chile, las aceleradoras e incubadoras que administran esos recursos, y lo que ocurre después con las empresas que quedan adentro.

Un comunicado de adjudicación no es un artículo. La lista de seleccionados es apenas el punto de partida: cuántas postulaciones hubo, con cuánto queda cada empresa, si el monto está en pesos o en unidades de fomento, qué exige como contrapartida y cómo se compara todo eso con la convocatoria anterior del mismo programa.

Una tasa de aceptación es el mejor ejemplo de dato que se repite sin entenderlo. Sin denominador no significa nada, y no da lo mismo calcularla sobre todas las postulaciones recibidas que sobre las que pasaron el filtro de admisibilidad. El artículo dice cuál de las dos está usando antes de escribir el porcentaje.

La cobertura está repartida en una sección:

  • Programas — Aceleradoras, fondos públicos y los instrumentos que financian empresas antes del mercado privado.

Antes de que una cifra entre al texto

En la producción de estos textos interviene inteligencia artificial, y ninguno llega a la web sin pasar por una revisión previa. Conviene decirlo en la página y no en una nota escondida: Cartera escribe para quien postula a estos programas o para quien los administra, y esa persona sabe que el origen de un documento cambia cómo se lee. La herramienta, en todo caso, importa menos que el procedimiento con que se aplica, y ese procedimiento es este.

  • Cada cifra viene de un documento publicado: la resolución que adjudica, las bases de la convocatoria, el balance o la memoria del programa, el reporte de la propia aceleradora. Nada de montos redondeados a ojo, participaciones de mercado supuestas ni valorizaciones que ninguna fuente reportó.
  • El dato y la conclusión van separados. Que un programa reparta menos dinero por empresa y seleccione a más empresas permite deducir algo sobre hacia dónde va; esa deducción va rotulada como lectura del sitio, nunca como hecho reportado.
  • Lo que no se pudo verificar se declara como tal. Si no queda claro si el monto es comprometido o ya desembolsado, si la moneda cambió entre una convocatoria y otra, o si dos programas con nombres distintos son en realidad el mismo, el artículo lo consigna en vez de elegir la versión más cómoda.

Las fotos y las barras

Ninguna foto entra sin licencia abierta, y cada una sale con su autoría y su licencia impresas debajo. Si esa licencia no se puede dejar registrada, la imagen queda fuera, por buena que sea. Los gráficos tienen una restricción parecida: solo pueden dibujar números que el propio artículo ya citó y atribuyó. Un dato que no está en el cuerpo del texto tampoco está en la barra.

Qué pasa con un error ya publicado

Un error corregido queda corregido a la vista. La enmienda se hace en el mismo artículo y abajo queda una nota con la fecha del cambio, para que quien lo haya leído antes sepa qué se movió. Ninguna versión se reemplaza a escondidas. Cuando el ajuste viene de que el organismo rectificó su propio dato, la nota deja anotadas las dos cifras y cuál corresponde a cada momento.

Lo que no está en venta

Aparecer en Cartera no se compra ni se gestiona. Nadie paga por una nota, acá no salen publirreportajes ni menciones auspiciadas, y no existe relación comercial con las aceleradoras, con los programas ni con las empresas que terminan mencionadas. Es la regla más fácil de romper sin que nadie lo note, y por eso queda escrita. Si alguna vez deja de ser cierta, el aviso va en esta página y va antes, no después.